Cómo organizar un placard para que realmente funcione
María Alejandra Pardal · 17 de agosto de 2026 · 1 min de lectura

Casi todo el contenido sobre placares empieza por el doblado y termina por el color. Eso es la última capa. Lo que hace que un placard funcione seis meses después es lo que se decide antes de tocar una prenda.
Vaciar completo, sin excepciones
No se puede decidir sobre lo que no se ve. Vaciar el placard entero es incómodo y es el único punto de partida que funciona.
Vas a encontrar prendas con etiqueta, ropa que guardás por si cambia la talla y cosas prestadas sin devolver. Todo eso es información.
Agrupar por tipo
Agrupá primero por tipo de prenda: remeras, pantalones, calzado, abrigos, accesorios. El color es el último criterio, no el primero.
Que descartar no sea tu primera acción: primero agrupá, categorizá y analizá, y recién después decidís qué sí y qué no.
Medir antes de comprar
Comprar contenedores u organizadores antes de definir el proceso es uno de los errores más comunes, y de los más caros.
Medí la altura de las prendas colgadas, la profundidad real del mueble, la altura entre estantes. Una opción práctica es llevar el molde en papel del cajón al comercio y armar ahí el encaje con los contenedores.
- Altura de prendas colgadas, por tipo
- Profundidad útil de estantes y cajones
- Altura libre entre estantes
- Espacio disponible para contenedores
Zonificar por alcance
Lo de uso diario, a la altura de la vista: es lo primero que tenés que ver. Lo esporádico sube. El calzado baja, cerca del piso.
Y una regla que parece menor y no lo es: una prenda por percha, siempre. Comprimir la ropa la arruga, le da olor a encierro y desgasta el tejido.
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